El Poder Judicial de Argentina dispuso que el exchange de criptomonedas Binance. Debe reponer a una víctima de robo, los activos inmovilizados en la cuenta de la persona que perpetro el robo.
Según detalla el fallo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 18, Binance debe restituir la totalidad de los fondos asociados a la cuenta afectada por el hurto. La sentencia la emitieron el 17 de agosto de 2022 en la provincia de Buenos Aires, pero no había sido de hecho público hasta ahora.
La cuenta señalada incluye saldos importantes en criptomonedas como bitcoin (2,3 BTC) y ether (21 ETH). Por lo que suma más de USD 87.400, de acuerdo con el índice de precios. Además, los fondos en otras criptomonedas como BNB (BNB), Litecoin (LTC) y Solana (SOL), entre otras, suman también cientos de dólares.
La víctima del robo, ahora favorecida por este fallo inédito, había sufrido la extracción de su celular en un lugar público. Luego, con el ladrón en posesión de sus cuentas y claves personales, recibió notificaciones que indicaban que sus fondos en Binance habían sido transferidos a otra cuenta en la plataforma.
Tras la denuncia ante la Justicia por parte de la afectada, Binance recibió la orden de inmovilizar los fondos investigados. Tras completarse el proceso, el titular del Juzgado correspondiente, Pablo Ormaechea, ordenó la restitución de fondos a la víctima, quien no podrá usarlos ni moverlos hasta que el juez así lo indique.
¿Qué significa esta orden de la Justicia argentina a Binance?
Los exchanges de criptomonedas tienen acceso no solo a datos personales de sus clientes (a quienes solicitan KYC al momento de registrarse), sino que además saben cada uno de sus movimientos en la plataforma, sin excepción.
Esto implica que el pseudoanonimato de Bitcoin y la privacidad de criptomonedas como Monero quedan sin efecto en estos casos.
Por otro lado, queda manifiesta también la posibilidad de acción de los exchanges centralizados sobre los fondos de sus clientes. Basta una orden judicial para que estos queden congelados, algo que no ocurriría si se usa una wallet de autocustodia, en las que el usuario mismo administra las llaves para acceder a sus fondos cuando lo desee.